…Que hay que afrontar los miedos

Noviembre 7, 2008 at 6:58 am (General)

Dicen por ahí que hay que afrontar los miedos, que conforme uno se va haciendo mayor tiene que enfrentarse cada vez más veces y cada vez con más fuerza a sus propios miedos.

Recuerdo por ejemplo cuando era pequeño y me tocaba cambiar de colegio (cuantas veces…) para comenzar de nuevo todo otra vez. Me entraba un miedo tremendo, un miedo que tuve que enfrentar una y otra vez hasta llegar al instituto, donde parece que todo acabaría. El primer trabajo también fue una experiencia terrorífica para mí, y creo que hay muchas otras ocasiones similares que no recuerdo en este momento pero que están ahí, grabadas a fuego por el miedo que me dieron en ese entonces.

Yo siempre he dicho que no le tengo miedo a nada, que de hecho me gusta el miedo, pero esto cambió el día que compré mi primer coche nuevo. Era la primera vez que sentía miedo de verdad, miedo a perder el trabajo y no poder pagarlo, un miedo que convivió conmigo durante mucho tiempo, un miedo que con el tiempo fue desapareciendo y que hasta la fecha de hoy pocas veces se asoma por mi vida. Conocí mis miedos, miedos que no tienen que ver con monstruos ni visiones raras, miedos que hoy por hoy tienen un nombre médico, mis miedos se llaman “estrés”. El martes tengo que enfrentarme a un nuevo miedo, tengo que hacer algo nuevo, algo que normalmente hace mi jefe y que simplemente por eso ya me causa miedo. Pero no puedo reaccionar como cuando cambiaba de colegio hace años, tengo que afrontar la situación con la máxima normalidad, como si ese miedo no fuese tal y reaccionar como si lo que voy a hacer lo hubiese hecho decenas de veces antes.

Tengo mucha suerte en esta vida, no me puedo quejar de nada porque la vida siempre me da cosas buenas, tengo una buena hipoteca, tengo un buen coche, tengo un buen ordenador, tengo una buena hija, tengo una buena esposa… tengo una vida buena, y simplemente por eso merece la pena luchar y enfrentarme con esos miedos que me perseguirán en buena parte del camino.

Permalink Dejar un comentario

…Que no es fácil ponerse en el lugar de los demás

Noviembre 4, 2008 at 7:02 am (General)

Dicen por ahí que no es fácil ponerse en el lugar de los demás, que solemos ser de mente cerrada cuando intentamos comprender por qué la gente hace esas cosas que nosotros no haríamos jamás. Cosas como mentir, enfadarse o incluso no contarnos algo que se supone es importante.

Personalmente intento entender siempre todas estas cosas, intentar darle una explicación, o mejor dicho una posible explicación, y es que a veces es tan sencillo encontrarla como no hacerlo. A mí me gustaría que todo fuese más sencillo, todos fuésemos más sinceros y así de esta forma estoy seguro que todo nos iría a todos mucho mejor. Cuando un jefe debe informar de algo a un empleado y no lo hace durante un largo plazo de tiempo, intentar buscarle una explicación puede resultar algo retorcido, quizás te esté estudiando, quizás aún no es el momento, quizás se haya olvidado… hay tantas posibles razones como se nos ocurran en ese momento.
También es difícil entender por qué un familiar cercano no es sincero cuando le molesta algo, podríamos pensar que no quiere transmitir en ese momento el enfado y que después conforme va pensándolo se puede ir enfadando un poco más. Pero ¿a caso no sería más sencillo decirlo en el momento y así poder dar las explicaciones necesarias para que no hayan malentendidos?

A veces es difícil ponerse en el lugar de los demás, y es que cuando ayudamos a los demás a que intenten ponerse en nuestro lugar, a veces resulta casi tan imposible como entenderles a ellos. Dicen que lo más sencillo es aceptar a los demás tal y como son, intentar no entender nada, únicamente aceptar, callar y dejar de pensar.

Permalink Dejar un comentario

…Que de tal palo tal astilla

Noviembre 1, 2008 at 9:41 am (General)

Dicen por ahí que de tal palo tal astilla, que los hijos son collages de los padres, pedacitos de uno y de otro llegando a coger cosas incluso de familiares no tan cercanos como tíos, abuelos o incluso bisabuelos. El caso es que mi hija dicen que se parece a mí, que es una copia del padre y que es muy bonita. ¿Qué hay de la madre? Yo veo cosas reflejadas en ella que sé que son de su mamá, cosas como la barbilla o la cuenca de los ojos. Yo digo que es demasiado pronto para buscarle ningún parecido, que los niños cambian mucho y que buscar ningún parecido es algo precipitado.

Sinceramente prefiero que se pareciese a su madre el día de mañana, cuando sea más mayor. Su madre es muy guapa, tendríais que verla para saber lo que digo, pero a parte de eso es muy buena persona, es la persona más buena de corazón que he conocido jamás y sus cualidades son dignas de ser heredadas, por eso me casé con ella ;)

Hace cinco años no hubiese pensado jamás en tener hijos y mucho menos en casarme, pero ahora que he hecho todo eso, puedo decir que jamás cambiaría esta vida por la que tenía hace cinco años. Quizás no sea el mejor marido del mundo ni el mejor padre del mundo, pero quiero a mi mujer y a mi hija con toda mi alma y lo único que puedo hacer como padre de familia es proteger ese lazo que nos une para que nunca nos separemos, que cuando yo cumpla 50 años sigamos juntos como una piña y protegiéndonos los unos a los otros con amor y comprensión. Yo no quiero tener una de esas familias que a la mínima se dejan de hablar o se reprochan cosas, quiero una familia que sepa perdonar y que aprenda a olvidar, que sepa lo que conlleva una familia.

En conclusión, ya que el título del post lo dice, puestos a preferir, prefiero que la astilla sea del palo materno y no del paterno. Y si algún día llega el segundo, que espero que llegue, quizás en ese momento hablemos de otras cosas.

Permalink Dejar un comentario