…Que vale más una imagen que mil palabras

Septiembre 9, 2008 at 6:35 am (General)

Dicen por ahí que vale más una imagen que mil palabras, que no es lo mismo verlo que te lo cuenten, que hasta que no estás ahí no sabes lo que es… lo dicen de mil maneras, pero todas ellas quieren decir lo mismo, y es que ver el nacimiento de un hijo es algo que no se puede explicar, ni aún cuando lo ver en la televisión te puedes hacer una mínima idea de lo que estás a punto de experimentar.

Nunca había visto a mi mujer sufrir tanto, sufrir tanto y a la vez luchar tanto. En el momento que ya lleva más de una hora y media utilizando todas sus fuerzas y por unos instantes se derrumba pensando que ya no puede más, que el cansancio, el dolor y las ganas de que termine todo atacan su mente y la bloquean, es increíble como pese a todo eso, cuando la matrona dice “EMPUJA!” ella saca las fuerzas de lo más profundo de su ser empujando durante casi una hora más.

Ver salir a nuestra hija es algo que uno puede imaginar infinitas veces y nunca acercarse ni lo más mínimo a la realidad, cuando por fin consiguen sacarla de ahí dentro uno llora, no es posible luchar contra ese sentimiento, no porque ahora seas padre, sino porque esa personita es tu hija y ha luchado tanto como la madre por salir de ahí y por fin lo ha conseguido. Cuando la ves tumbada sobre el pecho de mami, con actitud agotada y mirando a todas partes piensas que ahora ya pasó todo y que cualquier mal rato que se haya podido pasar queda más que recompensado en ese preciso instante.

En el momento que me dijiste creo que esto se merece un post en tu blog lo que pasó por mi cabeza es que se merecía una vida entera de admiración, que todo el mundo necesita tener un ídolo en esta vida y yo te admiro a tí, porque has hecho lo que jamás creíste que podrías hacer, y es que has tenido un parto NATURAL, sin epidural, sin forces, sin cesaria, sólo tú frente al dolor y el agotamiento, frente a las ganas de ver a tu niña y asumiendo la responsabilidad que tenías en ese momento. Sólo tú podías hacer que saliese nuestra niña y sólo tú lo has hecho, los demás solo te han animado para que no te rindieses.

Permalink Dejar un comentario

…Que cada uno en su casa y Dios en la de todos

Septiembre 4, 2008 at 4:58 am (General)

Dicen por ahí que cada uno en su casa y Dios en la de todos, un dicho popular que no deja de ser un buen consejo para el que lo quiera coger.

A quién no le ha ocurrido el caso de tener un vecino algo “confianzudo” que de vez en cuando viene a casa a ver para después criticar. Hablo de vecinos como puedo hablar de compañeros de trabajo que nos hacen un día una visita y luego pasan hablando de todo lo que han visto durante días con el resto de compañeros. Yo prefiero que la casa sea una especie de lugar íntimo, donde únicamente las personas que son realmente de confianza vengan a pasar un día o simplemente a hacer una visita.
Por lo general, la familia es la que más suele visitar la casa de alguien, visitas que suelen ser amenas y desinteresadas a parte que seguro que sin ninguna mala intención.

Todos conocemos las historias de vampiros que pienso yo que más que historias sean metáforas que se hayan ido construyendo con el paso de los años. Historias que cuentan que un vampiro no puede entrar en una casa sin haber sido invitado, cosa que podríamos comparar con la vida real, siendo los vampiros los que nos van a sacar la sangre. Es más bien algo que resulta gracioso de comparar pero pienso que todas las historias de monstruos y fantasma, así como los cuentos infantiles son metáforas con una parábola para que aprendamos o por lo menos estemos sobre aviso, a fin de cuentas es el hombre el que ha inventado todas esas historias.

Permalink Dejar un comentario

… Que la recta final es más difícil

Septiembre 3, 2008 at 4:40 am (General)

Dicen por ahí que la recta final es más difícil, y es que ya sabes lo que viene y que queda poco, por eso en el último tramo del camino te desesperas con más facilidad.
Estoy hablando de estas últimas semanas, con 40 semanas de embarazo y todavía no quiere salir. Ha sido algo desesperante porque desde la semana 36 estamos a la expectativa para ver si de repente quería salir de ahí.

En estas últimas semanas me he imaginado la situación de diferentes maneras, uno puede pensar que va a ser padre y desde ese momento se carga de una gran responsabilidad pero no es eso lo que ha ocupado mi cabeza, sino más bien el pensar, o mejor dicho, el imaginar a ese pequeño ser humano indefenso y asustado porque acaba de salir de la tranquilidad y de repente se ve abrumado por una multitud de médicos y enfermer@s que le hacen de todo.
Pensar también el momento en el que esté en casa, cuando sonría o nos mire con atención y asimile quien son papá y mamá.

La gente a mí me dice “prepárate…” “ahora verás lo que es bueno” “no te queda nada…” pero ni me planteo esos momentos que todo el mundo me promete que llegarán, esos momentos de llantos o de despertarse cada dos horas, cuando haya que cambiar pañales o cuando tenga gases. Yo no pienso en eso, pienso en las cosas bonitas, en que por fin mamá podrá descansar de ese peso añadido en su cuerpo y en los paseos que daremos los tres, del centenar de fotografías que tendremos de esos momentos y en que todo va a salir bien y cuando menos me lo espere me está llamando papá.

Permalink Dejar un comentario